¿Cómo prepararte para la prueba de admisión de música?
Las pruebas de música combinan teoría, oído, lectura e instrumento, y cada universidad las pesa distinto. Esta guía te da el mapa completo y un plan de 6 a 12 meses.
Prepararte para una prueba de admisión de música es entrenar cinco cosas a la vez: teoría, oído (dictado), lectura rítmica y entonada, tu instrumento y la capacidad de hacerlo todo bajo presión. Si ya tocas y lees con soltura, seis meses de trabajo ordenado son un plazo razonable; si estás empezando con la teoría o el oído, piensa en un año o más.
Pero lo primero no es estudiar: es elegir a qué programas te vas a presentar. Cada universidad arma su prueba distinta y publica sus requisitos en cada convocatoria. Esta guía te da el mapa general y te lleva a las guías de cada universidad.
En resumen
- Casi todas las pruebas combinan aptitud musical, teoría, dictado, lectura y audición en tu instrumento; algunas suman entrevista y el Saber 11.
- Cada universidad pesa distinto cada componente, y esos pesos pueden cambiar de una convocatoria a otra: lee siempre el instructivo vigente.
- Con base previa, planea al menos seis meses de preparación; si empiezas desde cero, un año o más.
- El dictado y la lectura entonada son lo que más tarda en madurar: entrénalos a diario, en sesiones cortas.
- Haz simulacros con tiempo y con alguien que te evalúe: la presión del examen también se entrena.
¿Qué evalúan las pruebas de admisión de música?
Aunque cada universidad arma su propio examen, casi todas evalúan las mismas familias de habilidades. Lo que cambia es el orden, el nivel de exigencia y cuánto pesa cada parte.
| Componente | Qué te piden | Ejemplos de la convocatoria revisada (2026) |
|---|---|---|
| Requisitos generales | Título de bachiller y examen Saber 11 | Su peso varía mucho: en la Pedagógica era requisito pero no puntuaba; en la ASAB pesaba 5 % y exigía un puntaje global mínimo; en Los Andes era una referencia sin mínimo |
| Aptitud musical | Repetir ritmos y melodías, reconocer intervalos, memoria musical | El examen de aptitud de Los Andes; la prueba auditiva eliminatoria de la ASAB |
| Teoría y gramática | Tonalidades, armaduras, intervalos, escalas, tríadas y acordes de séptima; en niveles altos, análisis armónico y contrapunto | Análisis armónico en la Nacional; armonía y contrapunto a dos voces en la ASAB |
| Dictado | Escribir ritmos, melodías, intervalos, acordes y progresiones que escuchas | Dictado melódico y de intervalos armónicos en la Nacional; cinco tipos de dictado en la ASAB |
| Lectura | Lectura rítmica y melódica entonada, muchas veces a primera vista | Lectura oral a primera vista ante jurado en la Nacional, sin tu instrumento |
| Instrumento o voz | Obra libre u obra impuesta, estudios, escalas, lectura a primera vista | Eliminatoria en la Nacional y en la ASAB; obra libre, obra impuesta y lectura en la Pedagógica |
| Entrevista | Motivación, trayectoria musical y, en licenciaturas, disposición pedagógica | Pesaba 40 % en la Licenciatura de la Pedagógica; en El Bosque se hacía el mismo día de las pruebas |
Fíjate en la palabra eliminatoria. En varios programas, si no alcanzas el mínimo en instrumento o en la prueba auditiva, el resto del examen no cuenta. Por eso no sirve compensar un instrumento flojo con mucha teoría, ni al revés.
Hay matices importantes si aprendiste de forma autodidacta. Los Andes aclara que su examen de aptitud musical no es un examen de conocimientos, y en la Javeriana el énfasis en Educación Musical pedía una obra libre de cualquier género. Aun así, en la Javeriana los admitidos presentan exámenes de clasificación y pueden necesitar un nivelatorio: la teoría te va a alcanzar tarde o temprano.
Primero, elige a qué programas te vas a presentar
Prepararte para “la prueba de música” en general es poco eficiente. No es lo mismo un examen que evalúa análisis armónico y contrapunto que uno de aptitud de unos veinte minutos. Define dos o tres programas y lee sus instructivos antes de armar tu plan.
| Universidad | Lo que más pesa o define la prueba | Guía detallada |
|---|---|---|
| Nacional (Conservatorio) | Examen general de admisión más prueba específica; el instrumento es eliminatorio y hay lectura oral a primera vista | Examen de admisión de la Nacional |
| Distrital (Facultad de Artes ASAB) | Dos pruebas eliminatorias (auditiva e instrumental) y luego énfasis, dictado y lectura, armonía y contrapunto, lectoescritura y Saber 11 | Admisión a Artes Musicales en la ASAB |
| Pedagógica Nacional | Aptitud y conocimiento musical, entrevista e instrumento principal | Admisión a la Licenciatura en Música |
| Javeriana | Entrevista y audición según el énfasis: portafolio en Composición, dirigir un ensamble en Dirección | Admisión a Estudios Musicales |
| Los Andes | Examen de aptitud musical obligatorio de unos 20 minutos; la audición de instrumento llega después de la admisión | Admisión a Música en Los Andes |
Los detalles oficiales están en páginas como las pruebas específicas de la Universidad Nacional o el proceso de admisión de Música en Los Andes. Si piensas estudiar fuera de Bogotá, revisa estudiar música en Medellín, Cali y otras ciudades. Y si todavía no sabes qué título buscas, empieza por las carreras de música en Colombia y la diferencia entre Maestro en Música y Licenciatura.
Preguntas que debes responder antes de empezar a estudiar
- ¿Qué título quieres y con qué énfasis: interpretación, composición, dirección, pedagogía, jazz, producción?
- ¿Tu instrumento se ofrece en ese programa?
- ¿Cuándo abre inscripciones? En la convocatoria revisada, la ASAB y El Bosque admitían cada semestre, y Univalle una vez al año.
- ¿Qué partes son eliminatorias y cuánto pesa cada una?
- ¿Dónde se presenta? En la Nacional, por ejemplo, la parte oral se presentaba ante jurado en Bogotá, algo clave si vives en otra ciudad.
- ¿Publican repertorio, estudios u obra impuesta? ¿Con cuánta anticipación?
Plan de preparación de 6 a 12 meses
Este plan supone que ya tocas tu instrumento con cierta soltura. Si todavía no lees música, suma unos meses al comienzo para aprender a leer partituras antes de entrar en esta tabla.
| Etapa | Teoría | Oído y dictado | Lectura | Instrumento |
|---|---|---|---|---|
| Meses 1 a 3: base | Intervalos, escalas mayores y menores, armaduras, tríadas | Intervalos cantados, dictado rítmico sencillo, melodías cortas por grado conjunto | Lectura rítmica en 2/4, 3/4 y 4/4; solfeo entonado en do mayor y la menor | Elegir repertorio, rutina técnica diaria, escalas |
| Meses 4 a 6: construcción | Acordes de séptima, círculo de quintas, cadencias, funciones armónicas | Melodías con saltos, dictado de acordes, intervalos armónicos | Compases compuestos, síncopas, tonalidades con más alteraciones | Montar las obras por secciones; primera grabación completa |
| Meses 7 a 9: nivel de examen | Análisis armónico; conducción de voces y contrapunto si tus programas lo piden | Dictado armónico de progresiones, dictados más largos | Lectura a primera vista diaria con material nuevo | Obras a tempo, estudios técnicos, primeras audiciones simuladas |
| Meses 10 a 12: simulacros | Repaso de puntos débiles, ejercicios con tiempo | Dictados cronometrados en condiciones de examen | Lectura ante otra persona que haga de jurado | Programa completo ante público; ajustes finos, no cambios grandes |
Si tienes seis meses, junta las dos primeras etapas en los meses 1 a 3 y reserva al menos las últimas cuatro a seis semanas para simulacros. Si tu universidad publica una obra impuesta poco antes de la prueba (en la Pedagógica se publicaba alrededor de un mes antes, según la convocatoria revisada), deja espacio en esas semanas para montarla.
Cómo se ve una semana típica
- Todos los días: 20 a 30 minutos de oído y lectura, en bloques cortos. Rinde mucho más que una sesión larga el sábado.
- Cinco o seis días: instrumento, con técnica, estudios y obras.
- Dos o tres veces por semana: teoría escrita (ejercicios, análisis, armonía).
- Una vez por semana: grabarte tocando el programa y revisar dictados corregidos.
- Una clase semanal con profe, o más en los últimos meses, para corregir lo que no ves solo.
Las cinco habilidades que debes entrenar
1. Gramática y teoría
Es la base de todo lo demás: si no reconoces una armadura o un acorde en el papel, tampoco lo vas a escribir en un dictado. Domina escalas mayores y menores, intervalos, tríadas y acordes de séptima con sus inversiones. Si tus programas evalúan armonía (la ASAB pedía conducción de voces en estilo de práctica común y contrapunto a dos voces por especies), necesitas que alguien corrija tus ejercicios: esos errores casi nunca se ven solos.
2. Oído y dictado
Es lo que más tiempo toma y no se resuelve estudiando la noche anterior. Trabaja todos los días intervalos, ritmos, melodías y acordes, y acostúmbrate a escribir primero el ritmo y luego las notas. Lo explicamos paso a paso en cómo preparar el dictado musical.
3. Lectura rítmica y melódica
Te pueden pedir leer un ritmo, entonar una melodía o leer a primera vista frente a un jurado. En la Nacional, por ejemplo, la lectura de la parte oral no se hacía en tu instrumento. Entrena pulso estable, entonación por grados de la escala y la costumbre de no detenerte. Tienes técnica y ejercicios en lectura rítmica y melódica para la prueba de admisión.
4. Tu instrumento o tu voz
En muchos programas es la parte que más pesa y puede ser eliminatoria. No se trata de tocar lo más difícil: el jurado escucha sonido, afinación, ritmo, control técnico y musicalidad. Elige obras que toques con seguridad y prepara escalas y estudios. Te ayudamos a escoger en repertorio para la audición de admisión.
5. Piano complementario
Aunque tu instrumento sea otro, un piano o teclado básico te cambia la preparación: te deja escuchar los acordes que escribes, comprobar tus dictados, tocar la nota de referencia antes de entonar y entender la armonía con las manos. Además, el piano complementario es una materia habitual en las carreras de música, y preparatorios como el de El Bosque incluyen teclado. No necesitas nivel de pianista: basta con escalas, tríadas, progresiones sencillas y melodías a una mano. Si partes de cero, unas clases de piano de pocos meses hacen una gran diferencia.
Simulacros: entrena también la presión
Saber algo en tu cuarto no es lo mismo que hacerlo con reloj y con un jurado mirándote. Los simulacros te muestran dónde fallas bajo presión y te acostumbran al formato, para que el día de la prueba nada sea nuevo.
- Arma un examen escrito con el formato de tu programa: teoría, análisis y dictados, con el mismo tiempo que te darían.
- Pide que otra persona te dicte. Si tú mismo tocas el dictado, tu cabeza ya sabe la respuesta.
- Lee a primera vista material que nunca hayas visto, frente a alguien, sin repetir.
- Toca tu programa completo de corrido, sin pausas y sin calentar media hora antes, como puede pasar en la audición. Grábalo en video.
- Si hay entrevista, practícala en voz alta: por qué quieres estudiar música, qué has hecho y qué esperas de la carrera. La trabajamos en la entrevista de admisión en música.
- Corrige, anota los errores que se repiten y ajusta el plan de las semanas siguientes.
Haz un primer simulacro hacia la mitad del plan, para medir dónde estás, y al menos uno cada dos semanas en el último mes y medio. Lo ideal es que haga de jurado alguien con experiencia preparando aspirantes, que sepa qué se pide y con qué nivel.
El día de la prueba
Qué llevar
- Documento de identidad y lo que pida la citación. Léela dos veces, con hora y lugar de cada prueba.
- Tu instrumento revisado y con repuestos: cuerdas, cañas, resina, baquetas. En la convocatoria revisada de Univalle se llevaba el instrumento propio, salvo piano, contrabajo y percusión.
- Tus partituras, y copias si el instructivo pide entregarlas al jurado.
- Lápiz, borrador y tajalápiz para la parte escrita.
- Agua y algo de comer: algunas jornadas son largas.
Durante la prueba
- Llega temprano y calienta con calma: escalas lentas y notas largas, no la obra completa diez veces.
- Si la prueba es temprano en Bogotá, el frío te entiesa las manos: mantenlas calientes hasta el momento de tocar.
- En el dictado, escribe primero lo seguro (compás, ritmo, notas de apoyo) y completa en las siguientes audiciones.
- En la lectura, revisa armadura, compás y pasajes difíciles antes de empezar, y no te detengas si te equivocas.
- Si el jurado te interrumpe o te pide otra sección de la obra, es normal: muchas veces escucha fragmentos.
Los nervios van a estar; la idea es que no decidan por ti. Tienes estrategias prácticas en cómo vencer el miedo escénico.
¿Con quién prepararte?
Tienes tres caminos, y muchos aspirantes los combinan:
- Preparatorios universitarios. La Nacional, la ASAB, la Javeriana, El Bosque, la de Antioquia, EAFIT y otras tienen programas de extensión. Ninguno asegura el cupo: la Javeriana, por ejemplo, aclara que a la carrera solo se entra por el examen oficial.
- Academias privadas con cursos preuniversitarios grupales.
- Clases particulares de teoría y de instrumento, con un plan hecho a la medida de los programas a los que te presentas.
Comparamos las opciones en qué es un preuniversitario de música. En A medio tono puedes tomar clases de teoría musical, solfeo y dictado, y clases de tu instrumento con profes evaluados, virtuales o a domicilio en Bogotá; mira cómo lo organizamos en preparación para pruebas de admisión en música. Ninguna preparación, la nuestra incluida, reemplaza la prueba: el cupo lo decide cada universidad.
Preguntas frecuentes
¿Puedo entrar a estudiar música si no sé leer partituras?
En la mayoría de programas es muy difícil, porque la prueba incluye teoría, dictado y lectura. La excepción más clara entre los programas revisados es Los Andes, cuyo examen de aptitud no es de conocimientos. Aun así, aprender a leer antes de presentarte te abre muchas más opciones.
¿Cuánto tiempo antes debo empezar a prepararme?
Si ya tocas y lees con soltura, seis meses de trabajo constante son un plazo razonable. Si empiezas la teoría o el entrenamiento auditivo desde cero, calcula un año o más. Lo que más tarda en madurar es el dictado, así que empieza por ahí.
¿Hay edad máxima para presentarse a una carrera de música?
No encontramos límites de edad en los programas de pregrado revisados. Donde sí hay rangos es en algunos preparatorios: el Programa Preparatorio de la Nacional, por ejemplo, está pensado para jóvenes de aproximadamente 15 a 21 años.
¿Qué pasa si no paso la prueba de admisión?
Puedes volver a presentarte en una convocatoria posterior. Revisa en qué parte perdiste puntos, ajusta el plan y aprovecha el tiempo extra. Algunos programas abren inscripciones cada semestre, así que la espera puede ser corta.
¿Cuánto pesa el Saber 11 en las carreras de música?
Depende del programa. En la convocatoria revisada, la Pedagógica lo exigía sin ponderarlo, la ASAB le daba 5 % y pedía un puntaje global mínimo, y Los Andes lo usaba como referencia. Confirma el dato vigente en el instructivo de cada universidad.
